Para nadie es un secreto que la Internet ha revolucionado el mundo por  estar estrechamente vinculado con la comunicación. Tanto así que, para algunos prescindir de este servicio por apenas unas horas es impensable. Te has preguntado cuál sería el impacto si ocurriera una falla a nivel mundial?

Para responder esta interrogante, el profesor, Jeff Hancock, de la Universidad de Stanford, en el 2008, realizó un desafío a sus alumnos de permanecer 48 horas alejados  de la red, para luego discutir en el aula cuáles habían sido los efectos observados.

Los resultados fueron óptimos, no obstante, para el 2009, Hancock realizó el mismo ejercicio pero los estudiantes enfáticamente dijeron que esa tarea era imposible de realizar.

Los alumnos argumentaron que, esa ausencia del mundo digital arruinaría sus vidas sociales y generaría preocupación entre sus familiares y amigos, quienes se angustiarían ante el temor de que algo terrible les hubiese ocurrido.

Qué puede fallar

Para David Eagleman, un neurocientífico de la Universidad de Stanford la Internet “no es inviolable. En teoría, pudiera desaparecer nacional o globalmente por cierto tiempo”.

Por ejemplo, pudiera ocurrir un ciberataque. Si unos hackers insertan en la red un software maligno que afecte los routers, el tráfico en la red quedaría bloqueado.

Alguien pudiera cortar los cables que permiten el tráfico de datos entre continentes.

Quizás no sean un blanco fácil para los hackers, por encontrarse a gran profundidad en el mar, pero es factible una avería accidental, como ocurrió en el 2008, cuando personas en India, Medio Oriente y el sureste de Asia quedaron desconectadas.

Por otra parte, algunos gobiernos tienen los llamados “interruptores” para “apagar” internet en sus países, aunque no es sencillo de lograr. Mientras más grande y desarrollado es el país, este escenario es más difícil, debido al elevado número de conexiones dentro y fuera de sus fronteras.

El golpe más severo que se pudiera llevar internet vendría del espacio. Una enorme tormenta solar destruiría satélites, celdas de poder y sistemas de computación.

“Lo que las bombas y el terrorismo no pueden lograr podría ocurrir en instantes con una tormenta solar”,  aseguró Eagleman.

Entre tanto, “los proveedores y compañías de servicios de internet tienen planes y personal capacitado para arreglar las cosas si algo ocurre”, explicó Scott Borg, representante de Cyber Consequences Unit.

Sin embargo, estamos tan acostumbrados a tener internet disponible todo el tiempo, que incluso una falla menor puede tener un efecto. Aunque no los que quizás imaginas.

Qué pasaría

Para empezar, puede que el impacto en la economía no sea tan severo.

En el 2008, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos le pidió a Borg que evaluara lo que ocurriría si fallaba internet.

Borg y su equipo vienen trabajando desde el 2000 el impacto de ese tipo de eventos sobre la economía.

El estudio evalúa reportes financieros trimestrales de 20 compañías que pudieran estar entre las más afectadas, así como estadísticas de la economía en general. La investigación se basó sobre un escenario de una falla no mayor de cuatro días.

Es decir, la caída de internet tendría un efecto financiero sorprendentemente insignificante. Se puede decir que algunas personas se atrasarían en sus actividades laborales, pero, “la economía está hecha para seguir funcionando con lo que en esencia sería un fin de semana largo”.

De hecho, estar sin red por un corto periodo puede incluso aumentar la productividad, tal como lo muestra otro estudio de Borg y sus colegas, quienes evaluaron qué pasaría en una compañía que sufriera un corte de internet de cuatro o más horas.

En vez de arrellanarse en las sillas y matar el tiempo, los empleados se enfocaron en hacer cosas que usualmente dejan de último: ponerse al día con el papeleo de la oficina. El experimento le dio un nuevo impulso al negocio.

Eagleman ha sugerido a las personas y empresas que desarrollen un plan de contingencia en caso de una falla de conexión. Aunque lamenta: “No he oído que alguien se haya puesto a trabajar en eso”.

Los más afectados

 

Quienes sí pudieran verse afectados severamente serían las pequeñas empresas y los obreros.

En 1998, una falla satelital dejó inactivos a cerca del 90% de los 50 millones de bíper que había en Estados Unidos. En los días siguientes a ese evento, Dutton encuestó a 250 usuarios de bíper en Los Ángeles.

El estudio evidenció claras divisiones socioeconómicas en la reacción de las personas a la suspensión del servicio.

Miembros de la clase media alta, que tenían responsabilidades gerenciales o empleos profesionales, no percibieron la desconexión como un problema muy grave. “Fue como un día de nevada o un día libre”, comenta Dutton.

Mientras, los obreros o trabajadores independientes, como plomeros y carpinteros, se vieron sin trabajo por varios días.

 

Efectos psicológicos

 

“La mayor parte de internet está diseñada para un propósito: permitir que nos comuniquemos unos con otros”, puntualiza Hancock. Estamos acostumbrados a conectarnos con quien sea, donde sea y cuando sea.

Es por ello que, al quedar inhabilitados para hacerlo, surgen sensaciones de ansiedad y aislamiento. “Cuando descubro que dejé mi teléfono en la casa me siento como desnudo”, cuenta Borg.

Por otra parte, “se piensa que sin internet las personas volverían a ser sociables, y tendrían más contactos con amigos y familiares, pero creo que eso puede ser un error”, alerta Dutton.

“La mayoría de las personas que utilizan internet son más sociables que aquellas que no la usan”. Asimismo , afirmó que “una falla de internet no hará cambiar la manera de pensar“.

Y aunque lo hiciera, Hancock aún no ha logrado persuadir a sus estudiantes para que se desconecten por un fin de semana.

 

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Editor AD

Creador y editor de contenidos en Agencia Digital.